El siguiente escrito está
inspirado en un relato de Julio Cortázar que se puede encontrar en el libro “Historias
de cronopios y de famas”. Su título es el mismo que preside esta publicación.
Posibilidades de la
abstracción
Y las orejas al
cielo volaron. Y los relojes en tambaleo caminaron. Y los botones sus filas
quebraron.
Las lágrimas…
Ellas no lo soportaron, prefirieron convertirse en charcos que, con suerte, se
evaporarían para precipitarse después en un enorme lago calmo, con la esperanza
de alzarse lo suficiente en su rebote para ver expandirse la onda que a su
choque con el agua partiría con destino a romper en la orilla de aquel lago. Bella
forma esa de cagarse en la tristeza.
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